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"Las palabras salen del alma cuando escribes algo que te gusta" Eso me dije a mi misma a los 7 años.Muchas personas disfrutan escribiendo y leyendo(lo hagan bien o mal)
El caso es escribir, cuando yo escribo, siento como si fuera la única persona en este mundo en poder crear algo, algo magnifico o espeluznante, algo hermoso o irritante, como sea, simplemente algo. Amo escribir y por eso lo hago, porque no hay nadie que me diga que lo tengo que hacer, porque no hay nadie que me diga cómo lo tengo que hacer ni cuando debo de hacerlo.
Escribo porque me encanta ♥ y espero que las personas que lo lean disfruten también :)

domingo, 19 de febrero de 2012

Historia de Estela y John II(2º capítulo)

El Juice’S estaba hecho un asco.
Tuvimos que dejar de lado el ensayo e ir a ayudar con la limpieza.
-Podríamos pedirle a alguna de las chicas que aceptara el empleo-dije yo.
-¿Quién crees que va a aceptar un empleo de camarera en plena época de exámenes?-Mike estaba sentado en la mesa del fondo con apuntes de por todos lados-Yo no digo nada, hacer lo que queráis, pero os aconsejo estudiar un poco.
-Cállate Mike, empollón-le dijo Nico cogiendo una de sus hojas de historia.
-Te partiré la boca Nico…-Mike se levantó y fue a prepararse un café-Además si mi media no es de 9 este trimestre, mi padre no me comprará la nueva batería.
-¿Y si haces de camarera tú?-Mario ofreció su idea como caída del cielo.
-¿Y qué tal si te callas? ¿Qué haremos con el ritmo? ¿Palmas?-le dije cogiéndole la escoba de las manos.
-Al menos a Mike le sentaría bien el unif…-Mike no le dio tiempo a acabar la frase, un pastel de manzana estaba sobre la nariz de Mario. Los demás reímos.
Oímos las llaves de la puerta así que yo comencé a barrer, Mario a fregar, Nico a limpiar el polvo y Mike se sentó lentamente como si nada pasase en una mesa y siguió con sus estudios.
La voz de Óscar irrumpió el silencio que habíamos creado.
-Dejar de fingir chicos.
Nosotros nos miramos mutuamente y nos reímos.
-Iros a comer, ya he conseguido una camarera temporal-dejó paso a la hermosa chica morena de ojos verdes.
-Hola-saludó ella. A Nico se le debió parar el corazón o debió dejar de respirar porque su boca abierta y sus ojos azules estaban a punto de salirse.
-María… ¿Qué haces aquí?- Nico se la llevó a una parte más íntima del Juice’Smile. Encendí un cigarrillo y esperé a ver qué tal acababa la escena.
SI quieres sexo te vas a un baño con una de las tías que nos ayudan con la limpieza” le había dicho esa noche hace tres semanas.
Estallé en carcajadas. Todos me miraron.
-Chicos, me voy-me puse la cazadora y la bufanda-Nico, mucha suerte.
Y como siempre le di un beso en el cuello.
La respuesta de él fue pegarme una patada en el trasero.
Me dirigía hacia casa, para hacer lo que Mike me aconsejó.
Toqué el timbre. Al parecer no había nadie.
-¿Mamá?-el silencio fue la única respuesta obtenida.
Fui a su habitación. Estaba en su cama durmiendo. La tapé con la manta un poco más. Hacía frío.
Fui al baño con la intención de ducharme.
Cuando entré una voz de hombre me sorprendió.
-Ann, ¿eres tú? ¿Vienes a darte un baño conmigo?
No contesté. Me fui dando un portazo para ver si la mujer dormida se despertaba. Saqué la ropa de ese extraño de mi casa. Rompí un jarrón. Desvelé a mi madre. Lloré.

Salí de casa con la esperanza de que lloviera. Cuando las lágrimas se confunden con gotas de lluvia uno se siente mejor.
Fui al Juice’S. Entré por la parte escondida para no encontrarme con los chicos si aún estaban.
La habitación donde ensayamos estaba hecha un asco.
Conecté el amplificador a la guitarra de Nico y toqué las notas de una canción improvisada, canté en un inglés mal pronunciado.
La letra me identificaba, no era mía. La encontré por internet por casualidad. Era la letra de una canción de un coreano, traducida claro.
Grité esas palabras que tanto me dolían. Mike entró sin decir nada y se sentó en la batería. Acompañó mi canción con sentimiento.
That rainy sound which hits the naked window
Sweet memories and that guilty sound that can't be erased
Just like thorns you can't see
My heart is within your grasp
Instead of completely forgetting

Let me cry Let me cry

Now if this still goes on
I will accept this sleeping sadness

I can’t fly I can’t breathe

Once tomorrow comes
I will definitely take back the future

The beacon shouts
The answer is no
The cathartic dance that only echoes

Floating just like a bubble
Love that will just vanish
The whispers of such a night

Let me cry Let me cry

Even if it's just a dream
I think I want to see more

I gonna fly I gonna breathe

Even if we can never touch
It's love that cannot flap

My hearts goes back and forth
I wander around looking for the light

Let me cry Let me cry

Now if this still goes on
I will accept this sleeping sadness

I can’t fly I can’t breathe

Once tomorrow comes
I will definitely take back the future

Floating just like a bubble
Love that will just vanish
The whispers of such a night

Seguí tocando una y otra vez, durante horas. Mike no dijo una palabra durante ese tiempo. Cuando acabé mi rabieta de niño enfadado porque su mami no le quiere Mike se fue. Pensé que iba a irse a casa, pero me sorprendió viniendo con un café con leche para mí y un café solo para él.
Se sentó en el amplificador, junto a mí, y me pasó una partitura vacía.
-Escribe todo lo que sientas. Esta noche hay concierto en el Juice’S-tomó un sorbo de su café y sacó su móvil.
Fue avisando a todos uno por uno. Mientras yo acababa de transferir todo a las partituras.
-Mike, la letra no es mía, es de un coreano que canta en japonés y yo la encontré por casualidad.
-¡A quién coño le importa! Seguro que él no la interpreta como tú -me quitó un cigarrillo y se lo encendió- ¿Acaso te has oído? No sé lo que ha hecho que estés así, pero me encanta. Esta noche Nico hará el solo de tu bajo y tú tomarás el micro.
No dije nada más. Cuando Mike se ponía así, muy raramente, era imposible pararle los pies.
No confiaba en mi voz. No confiaba en ser capaz de cantar bien, de que a las chicas les gustara y los chicos estuvieran contentos con mi trabajo.
Nico vino corriendo, se notaba por su frente sudorosa y porque estaba sin aliento. Mario vino en su moto y Óscar con el coche.
-¿Me dejas ver esa magnífica canción que vas a cantar, John?
Pensé que se pusieron de acuerdo para decir eso, porque lo dijeron todos a la vez.

No era muy normal que ninguno de nosotros cantase en lugar de Nico, pero de vez en cuando, muy de vez en cuando, cambiábamos. Usualmente lo hacía Mario, Mike y yo no nos metíamos en medio para nada. Esa iba a ser mi primera vez cantando en el Juice’S.
-Espera, ¿cómo vamos a tocar si el Juice’S está hecho un asco?-pregunté yo con voz alarmante. Los chicos se miraron de repente y se fueron corriendo con Óscar.
Mike fue el único que se quedó conmigo.
-¿Qué van a hacer?
-No tengo ni idea- me contestó mientras cogía su partitura.
Una hora después Nico y los otros volvieron.
Casi se me saltan las lágrimas cuando vi montado enfrente del Juice’S algo así como un escenario.
-Será mejor que llames a las chicas de tu agenda si quieres que te cojan sitio, porque esto va a estallar de gente esta noche-Mike me dio una palmadita en el hombro y me dejó la partitura. Yo reí.
Estuvimos ensayando la canción todo el tiempo restante que nos quedó hasta que la gente se empezó a acumular.
Iba de camino a prepararme un Martini con limón cuando a mi lado pasó una chica rubia tarareando “Fly me to the moon”
Entonces me acordé de aquella chica misteriosa que fumaba Lucky Strike, Estela se llamaba.
Como un cobarde me escondí.
No tenía ni idea del por qué, pero no quería que ella me viera en ese momento.
Creo que ella no se fijó en mí, el montón de cajas que llevaba en brazos se lo impidió.
La observé irse.
Óscar interrumpió mis pensamientos.
-Está buena eh…
-¿De dónde has sacado a esta chica?
-Es una de las que quería trabajar como camarera aquí. No conoce The Cat’s Toy, por lo que la he llamado para que nos ayude a preparar el concierto de esta noche y que os oiga. No te la tires, es una chica preciada para mí, es la ex de un amigo mío.
-Cállate Óscar. No sabes la que has liado-

*Continuara...*
*Risita tímida* ¿Qué te ha parecido, querido lector desconocido?
Espero que te haya gustado y hayas disfrutado leyendo por lo menos una parte de lo que yo he disfrutado escribiendo :)
Gracias a mis queridos anónimos que comentan cosas que me hacen muy feliz, os agradezco mucho vuestras palabras.
Gracias por leer.
Me despido con un beso ^^

lunes, 6 de febrero de 2012

Historia de Estela Y John Continuación (Capítulo 1)

Bueno queridos lectores desconocidos, como muchos habéis esperado...ta ta ta chaan!
Aquí llega la segunda parte de la historia de cómo se conocieron Estela y John, bueno, en este caso de como se reencontraron -.-'
Es esencial que leáis la primera parte de la historia para que os enteréis =) 
http://elmundodelilii.blogspot.com/2011/09/narra-estela-nunca-habia-sentido-algo.html
Continua aquí: http://elmundodelilii.blogspot.com/2011/09/capitulo-9.html
Y acaba aquí: http://elmundodelilii.blogspot.com/2011/10/todo-el-mundo-sabe-lo-que-quiere-decir.html
Un beso querido lector desconocido, disfruta ^^



El público impaciente del Juice’Smile pedía más. La nueva guitarra de Nico y los palillos desgastados de Mike daban, como siempre,  el toque romántico a nuestras canciones.
Cuando Mario añadió su teclado, casi al instante sus fieles fans acudieron lo más cerca del escenario del Juice’S.
Creo que el toque final para los gritos fue la ronroneante voz ronca de Nico.
Di dos golpecitos al micrófono, era la señal de que la entrada iba a comenzar, los chicos se apartaron un poco para dejarme sitio, creo que Nico se fue al baño con esa chica que siempre venía a nuestros conciertos. Cogí la guitarra azul de Mario y me senté en medio del escenario. Por un momento tuve la sensación de que todas ellas callaron, me equivoqué, solo tomaron aire para soltarlo todo de repente en un grito ahogado. Aplaudieron y yo como siempre dije mi entrada, esas frasecitas que hacían de mí un romántico.
Vi  entre la multitud que no paraba de susurrarse palabras  a una chica que llamaba más la atención que todas esas que iban cargadas de maquillaje y acababan con los pies dolidos después de bailar tres horas con tacones de diez centímetros.
Castaña, medianamente alta, pendientes largos y piercing en el labio inferior, no gritaba ni bailaba de forma penosa, perfecta para una noche. Le guiñé un ojo y me respondió relamiéndose los labios.
Esperé a que acabara el concierto de esa noche para darme una ducha e irme antes de que los chicos preguntasen nada. No lo conseguí.
Nico estaba apoyado en el marco de la puerta, su camisa blanca estaba empapada por algo que supongo que era champán y olía a perfume de mujer más que de hombre.
-Has fallado ese mi-ahí estaba de nuevo. Sabía que se lo iba a restregar por la cara-¿Te vas a ir sin festejar?
-Cállate Nico. Sí, esta noche no duermo en casa- le guiñé un ojo para aminorar la tensión e intenté pasar por su lado, Nico extendió la mano y fue inevitable que me chocara con él.
-No me fastidies John.
-Vamos, Nico, ¿qué eres? ¿Mi mujer cabreada que me espera hasta las tres de la mañana despierta?
-No me toques mucho las pelotas John. Sabes perfectamente que hoy es el día que toca recoger todo del Juice’S, mañana Óscar tiene una despedida de soltero y nos lo ha encargado. Te recuerdo que fuiste tú el que insistió en  hacer el concierto hoy- me empujó suavemente hacia atrás y me fue quitando la cazadora.
-Nico, he quedado, ¿acaso no lo pillas? OK, te lo deletreo… S-E-X-O-le aparté las manos bruscamente.
-Venga ya, si quieres sexo te vas a un baño con una de las tías que nos ayudan con la limpieza.
-Veo que a ti no te importa trabajar con una tía a la que acabas de tirar, pero a mí sí amigo. Así que adiós.
-¡John!-Nico me levantó la voz. Se había cabreado de verdad-Haz lo que te de la **** gana.
-Eso haré-a continuación me fui dejándolo detrás de mí. Le di un besito en el cuello y él me pegó un puñetazo. -Adiós mi vida, no me esperes despierta.
Nico me tiró la guitarra y el mechero como respuesta.
Salí a la calle. Hacía un frío tremendo. Fuera aún estaban unas chicas que de solo verlas me entraba más frío. Una de ellas me dio una bolsa como regalo y como recompensa la besé. Las demás estallaron en chillidos y aullidos mientras se acercaban a nosotros.
Conseguí salir de esa manada de chicas y me estaba preguntando dónde estaba la Chica-piercing.
La respuesta vino a mí por sus propias patas.
-Por fin-ella me miró con cara de no saber de qué estaba hablando- Por fin encuentro a una chica con cabeza que se pone vaqueros y no falditas con el frío que hace.
Ella rió, de una forma más femenina de lo que dejaba ver su aspecto.
Me acerqué a ella hasta que conseguí esconderla en un pequeño rincón de las escaleras del Juice’S.
Ella fue más directa que yo. Tomo la iniciativa y empezó a meter su mano en mis vaqueros. No pude hacer otra cosa que reír. Había dejado su teléfono.
Fuimos a su casa. No me arrepentí de haberme peleado con Nico solo por ella, era un As en la cama. Guardé su teléfono en mi agenda. Sarah. Bonito nombre.
Se quedó dormida enseguida, así que me tomé la molestia de usar su ducha y su gomina, mi pelo estaba hecho un desastre, tras un intento espantoso de levantarlo decidí dejarlo hacia abajo.
Le dejé una nota en la almohada, y mi número en la mesita de noche.
Al dejar mi número mi número me encontré con su DNI.
Sarah tenía diecinueve años.
<<Joder John, cada vez aspiras a más>>

Me fui de su casa, bastante enorme por cierto. Salí a la calle y sentí que me helaba.


A pesar del frío no le apetecía ir a su casa. Probablemente su madre esté con algún hombre o ni siquiera haya llegado aún.
Decidió dar un paseo por la calle escondida del Juice’S.
Cuando se disponía a entrar en un pub vio que una chica salía.
Rubia, alrededor de un metro sesenta, última medida perfecta, no gritaba e iba abrigada. Había encontrado un nuevo jueguecito esa noche.
Pasó por su lado y ni siquiera la miró.
Decidió seguir a la chica que parecía absorta en sus pensamientos. Miró varias veces el reloj y el cielo. Dio la vuelta a la manzana. Una chica misteriosa, al parecer no se quería ir a casa. Se sentó en un banco y se encendió un cigarrillo con dificultad. Ahí estaba. La excusa que podía usar John para acercarse a ella.
-¿Tienes fuego?-preguntó él. La chica levantó su mirada hacia él, ojos grandes y cansados, pero aún así bonitos.
-Si tuviera fuego no estaría temblando así, ¿no crees?-mal humor, eso llamó más su atención. Contuvo la risa pero se le escapó un bufido.
Esa noche iba a ser una noche muy rara.

*Recordar la primera parte*


Nota de Lili: <<REPITO>> Es esencial que para que entendáis la historia hayáis leído la parte I de la Historia de Estela y John.
Como se supone que ya sabéis, esto es antes de que ellos conocieran a Dani, por lo cual, John debe tener alrededor de 15-16 años y Estela 16-17.
Más cositas características: John es un ligón que se tira a sus fans, al igual que Nico, pero en despreocupado, la mamá de John es separada y se trae hombres a casa, por lo cual John siempre que puede duerme en casa de sus líos. 
Oh, y los chicos siempre van a llamar a las fans "las chicas"