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"Las palabras salen del alma cuando escribes algo que te gusta" Eso me dije a mi misma a los 7 años.Muchas personas disfrutan escribiendo y leyendo(lo hagan bien o mal)
El caso es escribir, cuando yo escribo, siento como si fuera la única persona en este mundo en poder crear algo, algo magnifico o espeluznante, algo hermoso o irritante, como sea, simplemente algo. Amo escribir y por eso lo hago, porque no hay nadie que me diga que lo tengo que hacer, porque no hay nadie que me diga cómo lo tengo que hacer ni cuando debo de hacerlo.
Escribo porque me encanta ♥ y espero que las personas que lo lean disfruten también :)

lunes, 9 de enero de 2012

Tuve la sensación de que ella hablaba cantando

Nota de Lili: Hola queridos lectores desconocidos, os vengo a traer la historia de Jack, ya habréis oído hablar de él en mis otras entradas. Debo confesaros que estoy enamorada de él ^^ Pero no se lo digáis a él, es un secreto ;)
Para que entendáis un poco de qué os estoy hablando al escribir esta historia os adelanto que voy a contar las historias de cada uno de los miembros de los Black Cats ^^
Bueno, también creo que deciros que si en la entrada no hay más de 3 comentarios vuestros me deprimo y no me llega la inspiración es una manera de pediros que comentéis coño! Aunque no os guste, me da igual, simplemente que me hagáis saber si escribo para alguien o que mi querido lector desconocido es un fantasma al que cortaron los brazos en su antigua vida y no puede comentarme ^^
Un beso, querido lector desconocido, disfruta ^^




Mi hogar, en realidad no quiero hablar del lugar donde pasé mi infancia, pero ya que me toca hablar, lo haré.
Creo desesperadamente que sin ella mi ruin adolescencia hubiera sido peor.
Ella llegó a mi vida como la lluvia cae sobre ti un día de verano, sin avisar.
-Hola, me llamo Olivia. Mamá y yo nos hemos mudado al lado. Espero que nos llevemos bien.

Quedé fascinado. Por un momento mi mundo paró de girar. Pensé...estuve casi seguro de que quien había entrado en mi casa y conversaba abiertamente con mi hermana era una muñeca andante.
Su casa estaba al lado de la mía.
Su mudanza a ese barrio en el que todo era tan igual creó algo así como un escándalo entre las amas de casa aburridas.
“He oído que su marido era americano y murió a temprana edad.”
“Sí, dicen que estuvieron viviendo en Canadá hasta hace poco...”
“Pobre mujer, es tan joven...Tener que cargar con una niña pequeña a esta edad...”


En la escuela Oli no era ignorada, todo lo contrario, tanto chicas como chicos se metían con ella.
La mayoría de las veces los golpes y las patadas que estos le propinaban eran parados por mí.
No sé como, pero siempre acababa siendo yo el malo para los profesores.
“¡Jack! ¿Qué estás haciendo?”
“Maestro, es que estos imbéciles estaban pegando a Olivia”
“No importa cual sea la razón,¡la violencia no está permitida! Y menos con los niños de segundo, que son más pequeños que tú.”

Supongo que en ese entonces mi pequeño cerebro de niño de 3º no podía comprender la razón por la cual no me estaba permitido pegarles a los niños más pequeños. Papá era mucho más grande que yo, pero eso no le impedía golpearme sin motivo.

Pasamos nuestra infancia juntos. Oli adoraba cantar y a mi me encantaba escucharla.
Amaba su voz y bueno, de hecho, aún la sigo amando tanto como entonces.
Su voz al cantar tenía esa forma de llevarse lejos de mí esa angustia, ese dolor.
Esa forma de llevarse lejos de mí mis problemas, mis temores por mi madre y su enfermedad debilitándola poco a poco, quitándole la vida, mi desconfianza por mi padre que cada vez se ahogaba más en el alcohol, mis sentimientos de ser abandonado por mi hermana, que desaparecía de repente.
-Roxana,¿dónde vas? Tengo hambre.
-Hazte un huevo frito ¿vale?

Aún ahora odio los huevos fritos.
Sabía que tenía que aprender a hacer las cosas por mi mismo, pero mi mente de niño se negaba a aceptarlo.



“Se mantiene
viene a mí
el recuerdo del dolor
se propaga en mi interior”
“Dentro del endulzado tiempo no hay nada definitivo. Tengo miedo de que la campana declare el mañana. Tengo miedo a perder el montón de cenizas que forman mi corazón..”
Olivia me cantaba siempre al volver del colegio.

-Eres buena. Podrías hacerte cantante.
-Sí, ¡yo también quiero!
-Si tú quieres, lo conseguirás. Puedes hacerlo,tienes talento.
-¡Gracias Jack!-entonces como de costumbre se abalanzó sobre mí y me abrazó- Te quiero.
-Lo sé, lo sé.
Entonces Oli hizo algo realmente inesperado. Nunca me habían besado, así que Olivia fue la primera. La primera persona que me quiso de verdad, la primera que me hizo sentir querido, la primera persona que consideré familia aparte de mi madre.
  • Oli,¡¿qué haces?!
  • Beso- dijo tras enarcar una ceja, estaba confusa-¿No puedo?
  • Pues no.
  • Mi papá siempre me besaba, mamá también, hasta la anciana de al lado lo hacía...
  • Pero aquí solo se dan besos los mayores enamorados.
  • ¿Por qué?
  • Hm.. No lo sé...
  • ¡Aquí nadie me quiere!
  • Eso no es así...
  • Sí que es así-una lágrima resbaló de sus ojos verdes-Aquí todos me miran de forma extraña, hasta mamá lo hace a veces...
  • ¿Quieres regresar a Canadá?
  • Quiero ver a papá- otra lágrima se escapó de sus ojos, me dolió verla llorar, así que la besé.

¿Extraño verdad? Olivia quería ver a su padre y yo controlaba mis deseos por matar a ese hombre que llegaba a casa casi a gatas, borracho perdido.
En realidad no sabía porque nos besábamos, pero sabía lo que era que los adultos te miraran “estrañamente”, que te tuvieran pena no era agradable...
Ese fue el año en el que acabé el colegio y empecé a ir al instituto.
El cambio de estar con los pequeños a estar con los mayores me hizo cambiar un poco.
Empecé a fumar, a preocuparme menos por Olivia, a llegar tarde a casa por las noches o por las mañanas, a saltarme el instituto y escaparme con mis “amigos” para fumar en la azotea del viejo almacén del instituto.
Aunque ningún día dejé de ir a buscar a Oli al colegio, oír su voz me calmaba.
Entonces no me daba cuenta, pero pasados unos años pude entender lo que pasaba con esa niña que yo veía como una hermana.

When the evening shadows
And the stars appear
And there is no - one there
To dry your tears
I could hold you
For a million years
To make you feel my love”

Cuando oía a Oli cantar,pensé que si los ángeles existieran limpiarían tu alma así, sonreirían así, te mirarían así...


-Oye, Jack...¿a qué sabe el tabaco?
-A mierda, nunca lo pruebes.
-Entonces, ¿por qué fumas?
-No lo sé-apagué el cigarro al percatarme de que ella estaba esperando que la abrazara.
Como de costumbre ella me besó, en mi opinión, esa vez fue más pasional que las otras, aunque pensándolo bien también podía ser que yo hubiera madurado un poco y ella aún no.
-Oli, deberías dejar de besarme así...
-¿Por qué?
-Bueno, falta poco para que empieces el instituto, ya no somos críos.
-¿Y eso qué importa?
-Pues que esas cosas ya solo las deberías hacer con tu novio y solo con tu novio.
-Entonces seré tu novia.
-No, no puede ser. Ya tengo novia.-un instante después de decir eso, me arrepentí. Ahora Olivia estaba sería, su radiante sonrisa ya no asomaba y las lágrimas contenidas ya no se contuvieron y rodaron por su mejilla.-Oli...¿qué pasa? Tranquila, no llores...
-Jack,¿qué soy yo para ti?
No respondí, pensé que sería mejor.

Después de varios días me enteré que Olivia había participado en un concurso de canto y que había ganado.

-Qué haces a estas horas en mi habitación... y pensar que ni siquiera eres mi novio...
-Oli, escuché que has ganado un concurso...
-No, no he ganado aún, solo he pasado a la siguiente fase. Y no es un concurso, están haciendo una audición para aun anuncio de unos chocolates...
-¿Planeas convertirte en cantante?
-Sí, bueno, tu dijiste que podía hacerlo así que...-Oli bajó la cabeza, por alguna razón estaba avergonzada.
-Puedes hacerlo, pero no de este modo. Yo te ayudaré.-sus ojos se volvieron a iluminar.
-¡Gracias Jack!
-Bien, ¿has pensado en que tipo de cantante quieres ser?
-Cualquiera vale, con tal de cantar...
-Tienes que decidir un estilo...Ya sé, puedes escribir tus propias canciones, ser cantautora llamaría la atención de las discografías.
-No, no puede ser.
-¿Por qué?
-Yo no puedo escribir canciones, se necesita otro tipo de talento para eso.
-¿En serio? Pero si para mi es fácil...
-¿Qué dices? ¿Puedes escribir canciones? ¡Eso es realmente genial Jack!
-¿Lo es?


Ahí estaba, el yo adolescente que buscaba algo que solo yo pudiera hacer, había encontrado algo.
Si solo concentro mi mente en su voz, llegan melodías diferentes a mi mente.
En mi último año de escuela ya estaba escribiéndole canciones a Olivia. Habíamos formado una banda y yo me había esforzado al máximo por aprender a tocar la guitarra y el bajo.





En mi segundo año de instituto los médicos habían dicho que mi madre ya no aguantaba mucho.
En realidad, secretamente siempre pensé que si mi madre había resistido un año más fue porque Oli iba a visitarla cada día y le cantaba, con esa dulce voz suya que podía quitarte las penas.


Cuando empecé bachiller encontré a miembros para la banda que de verdad sabían tocar, reformamos la banda y tocamos varias veces en un local que nuestro batería conocía.

Como siempre, Olivia y yo volvíamos del ensayo juntos, repasando los pequeños fallos de cada uno y comentando. Pero esa noche fue diferente, Oli no hablaba. Me sentía estúpido, parecía que estuviese hablando solo.
-...Olivia, Olivia,¡Olivia!-parece que sacudirla funcionaba para sacarla de sus ensoñaciones.
-¿Qué?¿Qué pasa?
-Coño pues que no estás aquí.
-Jack... Hay un problema-vi seriedad en sus ojos. Me pregunté cuánto tiempo hacía que esta niña había comenzado a hablar como un adulto.
-¿Cuál?-una lágrima negra, manchada por el rímel de ella se escapó de sus ojos verdes- Oli, venga, no llores. Cuéntame.
-Jack...Lo siento. Lo siento...-de entre sus sollozos pude ver la verdad escondida. La verdad que marcaba el inicio del final para mí. Dejé que me besara, que ella consolara en mí la enorme pena que llegó como un tornado. Antes de darme cuenta estábamos en su cama.


-¿Cuándo te vas?-le hablé al oído. Sabía que se estaba haciendo la dormida- Olivia, vamos, contéstame.
-En una semana.

Tras eso ninguno de los dos dijo nada más. Ella había dejado unos redondos negros en la almohada blanca. Supongo que lloraba porque no quería irse, o quizá porque sabía que sin ella todo se había acabado.
Ahora estaba solo. Más solo que al principio. Y esta vez no había garantía alguna de que alguien llegará a mi vida como una lluvia en un verano. Esta vez me ahogaría en mi propia soledad y gritaría su nombre una y otra vez, pero ella no vendrá nunca más a salvarme. A lamerme las heridas con su voz, a cerrar esas cicatrices que quedaron abiertas en mí. Ella se iba y sin ella yo no era nada.

6 comentarios:

  1. Bueno, no hace falta que te lo diga de nuevo. Pero no quiero que te falte la inspiración, así que te lo repito:
    "Yo te leo y te leeré. Me gusta cómo escribes." :D

    Un beso enorme y gracias por pasarte por mi blog, tu comentario me ha dejado sin palabras : )
    <3

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  2. Gracias Elise ^^
    Me alegra que mi comentario te haya hecho feliz ^^
    Ten por seguro que me pasaré mucho ^^

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  3. :) me encanta, y aunk nose me ocure muchas cosas pa decir puesto que tu istoria es perfecta me encanta no se me ocuren palabra...es perfeca escribes de puta madre y espero que sigas escribiendo asi
    a una cosa pasate por mi bog y mira mi nueva entrada vale?? espero que te guste :) te quiero cari ;)

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  4. Uyy!!
    gracias Clau!
    Muchas gracias por acompañarme durante todas estas entradas y por comentar ^^
    Me has hecho muy muy feliz al poner mi poema en tu blog, me alegra que te gustara tanto como para publicarlo en tu blog, aunque podrías habr dejado mi blog, para que no haya mal entendidos ^^
    Un beso

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  5. Me encantaas :) Tanto la historia como tú, es de lo más bonito que he leido ja ja ja, sigue a si... ;)

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  6. Uy, que me emociono!
    Jajaja, muchas gracias de verdad, me haces muy feliz con tus palabras :)
    Espero que sigas disfrutando mis textos, querido lector desconocido ^^

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