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"Las palabras salen del alma cuando escribes algo que te gusta" Eso me dije a mi misma a los 7 años.Muchas personas disfrutan escribiendo y leyendo(lo hagan bien o mal)
El caso es escribir, cuando yo escribo, siento como si fuera la única persona en este mundo en poder crear algo, algo magnifico o espeluznante, algo hermoso o irritante, como sea, simplemente algo. Amo escribir y por eso lo hago, porque no hay nadie que me diga que lo tengo que hacer, porque no hay nadie que me diga cómo lo tengo que hacer ni cuando debo de hacerlo.
Escribo porque me encanta ♥ y espero que las personas que lo lean disfruten también :)

jueves, 30 de junio de 2011

Introducción :)

Podría decirse que fue amor a primera vista, pero estaría exagerando.



Yo tenía solo 13 en ese entonces, supongo que ellos debían de tener dos más que yo. Y os preguntaréis: ¿Ellos, pero no era uno solo? Pues sí, era uno solo, pero iba acompañado.
La primera vez que lo vi, fue en verano. Salí a comprar chuches a la máquina de la esquina del piso de mis abuelos. Mis abuelos siempre me han dejado libertad para todo, al contrario que mis padres. Siempre me han dejado hacer lo me guste, pero supongo que por ese entonces yo aún no había empezado a dar guerra.
Desde que me levanté, supe que algo bueno iba a pasar. Así que salí con la esperanza de que cayeran dos bolsas de la máquina. Pero en vez de eso, me encontré otra cosa.
Cuando crucé la calle pude oír el sonido de una batería, que al poco tiempo  era acompañada por un bajo. Decidí desviarme de mi camino y seguir a la música.
Provenía de un local escondido en una callejuela sin salida.
Una de las cosas que más me gustan de ese pueblo, es el lugar que ese día encontré.
Para llegar a él tenías que bajar unas cuantas escaleras en caracol. El pasillo estaba levemente iluminado con un fluorescente lila y en la pared había un gran letrero que se encendía y apagaba en el que ponía Juice´Smile.
Seguí con algo de miedo aquel pasillo que se me hacía interminable.
Pude ver unas sombras saliendo de una de las puertas que allí había, y antes de que me diera cuenta, me  metí en una habitación con un piano en el centro. Era un hermoso piano, blanco. Me hizo recordar a mí misma de pequeña, cuando me peleaba con mis padres y les insistía en que quería dejar de tocar porque era “demasiado difícil”.
Luego me di cuenta de que me había metido sin permiso en un local que en mi vida había visto. Tenía miedo de que alguien me encontrase y me gritase por haber entrado. Pero ya que había entrado tenía que encontrar lo que buscaba, ¿pero qué era? ¿Las personas que tocaban?
Inconscientemente había empezado a hablar sola. Poco después me percaté de que en la habitación había otra persona aparte de mí. Era un chico alto(tanto que daba miedo), de pelo largo y negro, lo que más llamaba la atención de él era que llevaba gafas de sol e iba vestido en un traje
negro. Me recordaba a un personaje de la mafia rusa que vi en una peli.
-Así que has venido hasta aquí inconscientemente-me dijo. Tenía una voz suave, amable.
-Sí, bueno no he venido aquí como si fuera un zombi o algo por el estilo. He venido por la música.
-Y dime, ¿qué tipo de música era?
-Había una batería y un bajo creo.
-Hm…Probablemente sean el grupo de Nico¿Quieres conocerlos? Bueno, pensándolo bien, a eso has venido-rió.
-No, bueno sí-reí.
-Ven conmigo, te los presentaré, son algo raros, pero son buena gente.
Me llevó tranquilamente hasta una sala dónde estaban varios chicos algo mayores que yo.
-Chicos…tenéis una nueva fan-dijo al  entrar.
Había varios chicos formando esa banda. El chico punki, que llevaba cresta y muchos piercings era el bajo que había oído antes. Había un chico rubio con melena rizada que llevaba  la camisa medio desabrochada, tocaba la guitarra. Había un chico con una apariencia muy delicada, pero su vestimenta lo cambiaba todo. Creo que llevaba unos pantalones dos tallas más grandes de lo normal y una camiseta muy ancha en la que había escrito un graffiti: “Soy un ángel, te lo juro, los cuernos que tengo son para sujetar el aro” Tocaba la batería. Pensé que la frase encajaba perfectamente con él.
Pero él fue el que más me llamo la atención, supe que era el cantante porque llevaba el micro. Cuando lo vi, nada más entrar por la  puerta, supe que él era especial.
¿Lo que más me gustó de él? Supongo que fue su mirada, la forma en la que sus ojos se veían algo malvados, con ansia de diversión.
La primera vez que lo vi, pensé que iba a saltar encima de mí. Vino corriendo hacia nosotros, que acabábamos de entrar por la puerta, pero en el último instante se desvió y abrazó al señor que estaba a mi lado.
-¡Lady Óscar!-saltó a sus brazos y se agarró a él.
-¡Te he dicho que no me llames así, mocoso!-le agarró la cabeza y se la frotó con los nudillos-¡Vendetta!
Todos nos reímos.
-Y bueno, ¿cómo se llama nuestra querida fan?-el chico-punki se bajó del escenario y se acercó a mí.
-Me llamo Daniela, pero me podéis llamar Dani-contesté tímida.
-Nosotros somos The Cat'sToy-dijo el chico que estaba agarrado al señor. Dejó de estar encima de él y vino hasta mi lado, quitó la mano que el chico-punki me había puesto encima y me miró. Sinceramente, en ese momento lo vi como a una especie de héroe.-Déjala John, no te la vas a conseguir tirar, es pequeña.
-¡Tú que te sabes, eh! Vuelves otra vez a dar órdenes ¿o qué?-el chico-punki se separó de mí y se puso en posición de pelea-¿Qué pasa? ¿Aún no has tenido suficiente con lo de esta mañana?
El chico con cara de ángel hizo un “break” y se levantó para irse.
-Si vais a estar comportándoos  como un par de críos mejor nos vamos todos a casa, porque se ve que no tenéis intención de ensayar.
-¿Y a ti qué te pasa eh? ¡Enano!-dijo John.
-¡Cabrón!-el chico con cara de ángel fue corriendo hasta John y le pegó una patada directa en el estómago. No hubo reacción en John. Acto seguido le fue a pegar un puñetazo, pero John cogió su puño y le pegó un rodillazo en el estómago.

De repente, eso se volvió un ring de combate. Entonces vi al chico de la camiseta desabrochada dejar con tranquilidad la guitarra y pegar un salto desde el escenario hasta la cabeza de John. Le pegó una súper-patada. Me quedé boquiabierta. Le dejó  KO
EL señor que estaba a mi lado me miró y me dijo:
-No te preocupes, es siempre así.-entonces fue cuando me empecé a preocupar. Me estaba sintiendo algo incómoda ahí, así que  inconscientemente miré el reloj.
-¡Mierda! ¡Llego tarde!-todos se quedaron parados mirándome.
-¿A dónde?-me dijo el señor.
-A casa, les había dicho que iba a comprar chuches y no sé cómo, pero he llegado aquí-dije seria. Todos me miraron. El señor suspiró.

-Mike, ven, te voy a curar eso que te ha hecho en la cara el bestia de John-dijo el señor llevando al chico al lado de una caja en la que ponía “Emergencias”-¡Vosotros! Que uno de los dos acompañe a esta chica a casa, ya es de noche.
-Yo lo haré-se ofreció el chico-de-la-camiseta-desabrochada-Nico, a ti te han estado a punto de matar esta noche quédate aquí.
-Gracias Mario-le guiñó un ojo-Adiós Daniela. Vuelve mañana para tomar algo, estaremos más tranquilos.
-Vamos-me dijo Mario, saludé, y nos fuimos.


Si os ha gustado comentar :) Gracias por leer.
Lili




3 comentarios:

  1. yeei! te ha gustadoo :)
    no me puedo creer que leyeras.... o.o jajaj arturo,no te asustes pero te estás volviendo intelectual! :)
    muchas gracias por leer :)

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  2. Un prólogo de una historia que parece estar interesante xD Esos tíos son unos bestias hahahaha Pero de momento es poco para poder hacerme una idea sobre la historia así que seguiré leyendo xD

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