:)

"Las palabras salen del alma cuando escribes algo que te gusta" Eso me dije a mi misma a los 7 años.Muchas personas disfrutan escribiendo y leyendo(lo hagan bien o mal)
El caso es escribir, cuando yo escribo, siento como si fuera la única persona en este mundo en poder crear algo, algo magnifico o espeluznante, algo hermoso o irritante, como sea, simplemente algo. Amo escribir y por eso lo hago, porque no hay nadie que me diga que lo tengo que hacer, porque no hay nadie que me diga cómo lo tengo que hacer ni cuando debo de hacerlo.
Escribo porque me encanta ♥ y espero que las personas que lo lean disfruten también :)

viernes, 30 de diciembre de 2011

Canción de los TC'sT

Pasar la noche contigo,
metidito en tu ombligo.

Si la noche me cubriera
yo te comería entera.

Me susurras un te quiero
Lo sentí como el primero

La velada de esta noche
requiere algo de ponche

Para ti linda princesa
parece que el tiempo cesa

Tus ojos son dos estelas
que centellan en la noche.

Para mí, linda princesa,
que he tomado mucho ponche.


Nota de Lili:
Solo para los curiosos, os dejo aquí una de las que podía ser una canción del grupo de Nico, The Cat's Toys. Como veis sus canciones son como poemas que en realidad son escritos por mí ^^
También supongo que os habréis dado cuenta de que en la mayoría de los capítulos pongo alguna estrofa de canciones conocidas o las que podrían ser escritas por mí(muy pocas)
También os tengo que decir que voy a empezar a escribir sobre Jack y los otros del grupo Black Cats :)

Siento mucho todo el tiempo que me está costando volver a subir cosas... Pero una vez que escribo algo, si se borra ya no puedo volver a escribir nada que siga en el tema y sea legible...
Me estoy esforzando bastante en esto y tengo que dar las gracias a los 20 seguidores que llevo ya! Vosotros me animáis a seguir escribiendo aunque me encuentre mal o tenga problemas, muchas gracias por todo :)

jueves, 22 de diciembre de 2011

A present for you

Nota de Lilii: Querido lector desconocido te tengo que decir algo... En mi instituto he ganado el segundo premio en los relatos navideños, y como sé que hace mucho tiempo que no te traigo nada, he decidido darte un regalo de navidad. Esta historia es bastante importante para mi ya que la escribí para mi hermana. Espero que os guste ^^



 Caminaba lentamente entre la multitud acelerada que iba de un lado a otro pegándole pequeños empujoncitos. La ciudad estaba cubierta de un blanco brillante.
<<Mejor, así pasaré desapercibida>>
Empezó a nevar. Los copos de nieve fría caían sobre sus hombros aún desnudos. El vestido de seda blanca empezó a pegarse a su cuerpo. La nieve se apresuraba en derretirse sobre ella.
Se adentró más en el bosque. Recordó los días en los que venían aquí a ver las estrellas.
Pero él ya no estaba y aunque ella rogara a Dios que lo trajera de vuelta, no volvería.
Él rompió la promesa. Se fue. La abandonó. Ahora por segunda vez en su vida se sentía sola. Tenía miedo de perder la cordura. Si él no estaba, ella no era ella.
Porque estaba segura de que a ella no le habían partido el corazón, se lo habían robado para luego enterrarlo.
<< ¿Y si cometiera la estupidez?>>
Ya no tenía a nadie. Estaba sola. Soltó un grito ahogado. Cayó de rodillas junto a un árbol y gritó hasta que se quedó sin voz. Las lágrimas le nublaban la vista, aunque estaba segura de que no vería mucho, la niebla era tal, que el cielo en vez de estar negro por la oscuridad, estaba amarillento.
<<El amarillo es el color de la tristeza>>
Se desbordó otra vez, las lágrimas y los sollozos le hacían casi imposible respirar.
En el suelo, una capa de nieve se estaba empezando a formar. Se dejó caer y su figura quedó marcada..
Seguramente si se quedaba allí toda la noche, mañana por la mañana solo quedaran sus restos.
<< ¿Valdría la pena?>>
Qué más daba en realidad… Estaba sola, no tenía a nadie, él la había dejado sola.
Se acurrucó en el suelo frío hasta formar un ovillo.
Aunque le suplicó que no se fuera. Estaba segura de que podría haber arreglado todo si él le hubiera dado una oportunidad para hablarlo.
<<Duele>>
El dolor se apoderó de ella de nuevo.
Sabía que no resolvía nada aunque llorara. Pero su cuerpo no le hacía caso a su mente.
Cuando creyó que estaba a punto de perder la consciencia, en el bolsillo escondido del vestido que llevaba puesto, algo empezó a vibrar.
Dejó que sonara, pero la canción que sonaba le ponía tan nerviosa que sacó el móvil a mala gana y se lo puso al oído.
-¿Si?
Al contrario de lo que ella quería, tenía que moverse de allí. Su intento de abandonarlo todo tendría que esperar unas horas más
Su ex cuñada le acababa de recordar que tenía que ir a recoger las cosas del apartamento de su hermano.
Odiaba la idea de tener que regresar a ese lugar. Lo único que podía hacerle era daño.
Salió del bosque a duras penas, no recordaba el camino por el que había llegado. Y tener los pies tan congelados- no los sentía- no ayudaba en su afán de andar.
Cuando ya no estuvo rodeada de árboles, caminó recto en busca de alguna calle familiar.
No la encontró.
No tenía ni idea de cómo había llegado a ese lugar.
Le sorprendió ver las calles adornadas con lucecitas.
¿Cuánto tiempo había pasado? Ni siquiera se había dado cuenta de que estaban en navidad.
Le solía gustar esa etapa del año. Tanto de pequeña como hace unos años.
De pequeña siempre había sabido que sus padres intentaban engañarla con existencias extrañas para ella, nunca los había juzgado, sabía que lo hacían por ella.
Cuánto extrañaba una de esas tardes de invierno con su padre.
Ella se solía sentar en su regazo, al lado del fuego que agradecían bastante en las noches de nieve. Su padre le contaba hermosas historias sobre princesas estúpidas que se dejaban perder en los bosques o que perdían zapatos. Su historia favorita siempre fue la de la navidad, esa que trataba de una niña que vendía cerillas en pleno invierno.
Recordó que cuándo Dios le quitó a su padre, su persona más querida en este mundo, lo hizo en uno de estos días en los que las calles estaban adornadas y las personas apresuradas a comprar un regalo.
Las calles de su amado Washington estaban más llenas que nunca.
Pero ahora ya era mayor, no podía permitir que esos pensamientos de niña la atormentaran más de lo que estaba ya.
<<Él también>>
Es verdad. Cuando ellos se conocieron era navidad. Ella se había hecho un regalo a sí misma-ya nadie podía hacerle regalos-, el vestido blanco que llevaba encima hoy, en realidad tenía mucho valor.
Cuando lo vio en el escaparate de la tienda de James, sin pensarlo más decidió comprarlo. Ahorró mucho tiempo para poder comprarlo. El blanco era el color favorito de su padre.
Ese día paseó por las calles de su Washington hasta que los zapatos de tacón le hicieron una herida en el pie.
Su estómago rugía a más no poder, pues no había comido nada y no pudo comprarse algo porque se había gastado hasta el último centavo. Cuando decidió volver a casa se perdió o como ella suele decir:
<<Mi amado Washington me tendió una trampa de amor>>
Resultó que la vil trampa de amor funcionó mejor de lo que el propio Washington pudo imaginar.
Ella llegó a una calle en la que nunca había estado, que nunca había tenido el placer de conocer antes. Era según ella:
<<La calle más hermosa de todas>>
Sonrió. Parece que aún ahora, cuando ya no tenía corazón dentro del pecho, podía sonreír ante esos recuerdos.
Estaba perdida, sin rumbo, pero esa tarde llegó a ser el día más perfecto de todos sus días. El día en el que dejó de estar sola. El día en el que él llegó para llenar el hueco que faltaba en ella. El día en el que se enamoró por primera vez.
Él se acercó a ella y le dijo: “Hey chica, ¿crees en el amor a primera vista?
Ella estaba tan sorprendida que solo pudo soltar un tímido: “sí”
<<Ay…>>
El dolor reaparece. El sentimiento de que algo te aprieta el corazón, como si intentara estrangularlo, para ella ya no existe, ella ya no tiene corazón. Lo único que siente es vacío, el vacío que en su pecho se ha quedado con la huida de su corazón.
Él se había ido y tenía claro que no volverá. Si alguna vez tenía intención de volverle a ver, tenía que ir donde él estaba, pero…¿y si no lo encontraba? ¿Y si no encontraba lo que tanto anhelaba tener en sus brazos?
Si el tiempo curaba todo, ¿qué era este sentimiento que tenía? El tipo de sentimiento que tenía cualquier persona al perder su corazón.
¿Cuánto tiempo hacía falta para que un cuerpo creara otro corazón? Ella consideraba que ya había pasado bastante tiempo como para que pudiera disminuir un poco esta sensación.
Todos le decían que lo olvidara, eso era algo que ella tenía claro que no iba a hacer. Él había sido alguien demasiado importante como para olvidarlo, es más, estaba segura de que si intentaba olvidarlo, perdería una parte de sí misma.
Sin darse cuenta había llegado al sitio en el que la esperaban, el sitio donde tantos años había trasnochado a su lado, el sitio donde los vecinos se quejaban por los pequeños conciertos que daban, ese era su sitio.
Subió las escaleras con una emoción tonta, como si aún esperara encontrarlo arriba, en su sillón preferido.
Su sonrisa se borró por completo al ver unos hombres sacar las pocas cosas que había en ese apartamento.
Intentó inútilmente hacer que esa gente parase de sacar las cosas fuera. Sin conseguirlo, se sentó en las escaleras para por lo menos estorbarles un poco.
-Oh, querida, ¿qué estás haciendo allí sentada?-sin esperar respuesta alguna se acercó a ella y le ayudó a levantarse- Gracias por venir.
-Margy, ¿qué está pasando?-imposible, ya no podía frenar las lágrimas, y al ver a Margy, su querida Margy, la que estuvo a su lado en los primeros meses, a la única que le preparó comida en esos días, aunque ella no se la comía, los sollozos casi le asfixiaban -¿Por qué están quitando todo?
-Tranquila cariño, lo siento, pero como nadie paga este piso, el banco se lo va a quedar. No podía seguir pagando un piso en el que mi hermano vivió una vez, pero ya no hay nadie.
-No, no puedes dejar que se lo queden, es lo único que me queda de él…-no se dio cuenta que empezó a zarandear a su amiga hasta que Margy empezó a zarandearla a ella.
-Querida, escúchame, Washington es enorme, ¡seguro que hay una tonelada de peces en este enorme mar!- desvió la mirada, como si le diera miedo lo que iba a decir- ¡Mírate! ¿Qué has hecho contigo misma? ¡Estamos en invierno! ¿Acaso quieres morir de frío? Amy, escúchame, sé que amabas a mi hermano más que a nadie en este mundo, pero entiende que está muerto.
Esas palabras, las que había luchado tanto tiempo para evitar, las que habría matado para que no fueran verdad. ¿Qué le pasaba a Margy? Ella nunca había pronunciado esas palabras delante de ella.
-Cariño, ha pasado casi un año desde…-ella se dio cuenta de que a Margy le costaba tanto como a ella pronunciar esas palabras- No puedes seguir así. Amy, eres hermosa, cualquier hombre caería a tus pies. No pienses que estás sola, mamá y yo siempre estaremos aquí para ti, lo sabes.
Entonces el toque borroso que tenía todo a causa de sus lágrimas se estaba volviendo negro, perdió la consciencia antes de darse cuenta.
En ese enorme abismo, alguien apareció. Era él. Se dio cuenta que era un sueño enseguida. Volvía a tener el pelo rizado que le daba ese toque tan infantil que a ella le encantaba, debía de estar otra vez en sus dieciocho años. Se miró a ella misma, su pelo rubio descendía por su espalda en forma de tirabuzones, se sorprendió al verse también en sus dieciséis. Esa escena, él vestido de Papa Noel y ella luciendo el hermoso vestido blanco delante del enorme árbol de navidad de esa plaza tan magníficamente iluminada.
Le daba igual que fuese un sueño o no. Se abalanzó a él e intentó abrazarlo, lo único que pudo hacer es traspasarlo. Otra vez, ese horrible dolor le mordió el alma.
Entonces se sorprendió tanto que olvidó como se cerraba la boca. Ese era… ¿Papa Noel?
Sí, no había dudas, esos caballos con cuernos eran renos y esa bañera enorme era un trineo.
Papa Noel no dijo nada, simplemente se acercó a ella y le dio un abrazo cálido. El aroma que ese viejo hombre desprendía le recordaba a alguien…
<<Papa…>>
Papa Noel hizo un gesto a alguien -invisible para ella- para que se acercara. A medida que se acercaba fue reconociendo su pelo rizado, su manera tan grácil de andar y sus ojos, dos pozos negros en los que te podías perder. Era él. Llevaba algo en brazos, algo que ella no notó en ese momento, simplemente se limitó, por última vez a perderse en sus ojos. Él le dio algo que ella tomó sin darse cuenta. Papa Noel se fue y él se dispuso a seguirle, antes de darse la vuelta, le dio un fugaz beso, que esta vez pudo sentir de verdad y él le susurró: “Nuestro bebé”

martes, 13 de diciembre de 2011

Problemón!

Queridas y queridos lectores desconocidos del mundo de Lili, tengo que daros una noticia(para mí, la escritora) realmente horrible.
Todos los capítulos que he subido al mundo de Lili y todas las entradas que escribo aparte las tengo guardadas en mi ordenador. Además de eso, también continuo los capítulos allí y bueno... no se como deciros esto... por gilipolleces de mi **** ordenador, se ha borrado todo. Llevo bastante tiempo sin subir nada al blog, bueno, pues eso es porque había estado escribiendo en el ordenador...
Me da hasta vergüenza deciros esto, pero lo he perdido TODO, sí, todo, absolutamente todo.
Así que, queridos lectores del mundo de Lili, por unas horas he estado pensando en eliminar el blog y mandar todo a la mierda, pero no lo he hecho ya que, bueno, hace unos años empecé a escribir algo(en mi opinión) magnifico y a mi ordenador antiguo le dio un chungazo y murió y también perdí todo y abandoné, así que esta vez, con mucho esfuerzo me he propuesto recuperar todo poco a poco...
En resumen: He perdido unos 5 capítulos que tenía adelantados y tardaré bastante en recuperarme de mi depresión y seguir escribiendo algo bueno, más bien dicho, pasable... En definitiva, os pido que me disculpéis ya que voy a tardar a lo menos una semana más en subir algo nuevo al blog :( 
Lo siento queridos lectores desconocidos...

domingo, 27 de noviembre de 2011

El amor es una ruleta de la fortuna


Era una tarde de primavera, cuando un chico se apareció delante de mí.
 Era prácticamente el chico de mi vida, era alto, moreno y sus ojos eran azulados.
-Ho… Ho… Hola –le dije bajando la cabeza a la vez-al chico de mi vida le dije un simple hola… suena un poco tonto, lo sé.
El al mirarme extrañado me contestó con una sonrisa, ¿Significaría algo?-me pregunté en mi mente humillándome a la vez.
El era un dibujante y era… hay… tan guapo… cada vez que lo veía mi corazón ardía y latía sin piedad.
Al llegar a casa, en la puerta, me caí de espaldas contra la puerta y lloré a pleno pulmón.
Al día siguiente, estaba en clase, escuchando  el nombre de mi chico de los sueños, Alberto.
Había una mesa al lado mío, y otra lejos de mí.
-Por favor, por favor ponlo al lado mío…-decía bajamente, mientras casi rompo a llorar.
Cuando escuché a la profesora decir:”Alberto, sienta al lado de Lila.” Mi corazón  latía por segundos, él se acercaba más y más…
Entonces me sonrió y hablamos un rato, aunque la profesora nos pilló y nos echó fuera de la clase. Él me contó su vida y yo le conté una vida de mentira, pero… después de aquello me arrepentí, prácticamente en un nano-segundo le dije que era mentira y él ya no me sonrió.
 La profesora apareció en ese momento:
-¡Chicos, entrad de una vez!-dijo mirándonos con mala cara y frunciendo el ceño.
Al salir de clase, Alberto hablaba a los chicos, y lo que más me sorprendió es que preguntara por mí.
Aunque con los chicos no me llevo muy bien, ellos le contaron  cosas buenas sobre mí. Iba bajando hacia mi casa pensando dónde podría vivir, entonces escuché mi nombre, era él.
-¡He Lila! ¿Por qué me mentiste?-me dijo con una sonrisa apagada.
-Creía que eras el típico chico “guay” que solo sale con las más enrolladas y “snobs”.-él riendo como un loco me decía que nunca saldría con una “snob”.
Uff...-pensé en mi interior con mucha alegría, a pesar de que siempre he querido ir con las ‘’enrolladas’’.
Al cabo de un rato sonó mi móvil, estaba asustada, no sabía si era mi príncipe azul o no. Lo cogí y era mi hermano, que se había dejado las llaves y se las tenía que llevar a una tienda de chuches.
Allí normalmente iba con mi única mejor amiga, Clara. Al llegar vi que Alberto y mi hermano estaban hablando, veía que se llevaban muy bien así que esperé un rato para ver si podría ser Alberto el mejor amigo de mi hermano.
Le di las llaves y me fui con Albero a ver que me contaba de él.
Él iba con la bicicleta pero se cayó en un terraplén cerca de mi casa, así que le vende el tobillo y al subir la cabeza él me plantó un beso.
Él no más parar se fue rápido con la bicicleta, creo que se arrepintió, pero yo tuve ganas de llorar porque me encantó y quería más.
Mis piernas temblaban, no sabía si quedarme allí o irme, pero reaccioné  y me fui.
Me eché en la cama, pensando, casi llorando de la emoción y me dormí.
Al despertar me di cuenta de que mi madre me había metido en la cama y me había arropado.
Entonces miré el reloj, eran 23:37 y dije que tenía tiempo para escribir en el diario sobre lo sucedido.
Al cogerlo me temblaban las manos, lo cogí fuerte y me lo lleve al pecho. Al acabar de escribir eran las 00:03, había escrito como unas 6 páginas en mi diario. Luego me quedé dormida como un tronco.
-Umm…  ¿Dónde está…? ¿Quién lo ha cogido...?  Me decía medio adormilada casi a las 7:30 de la mañana. Al despertar vi que el diario no estaba en el cajón, lo busqué desesperada y entonces grité, y mucho:
-¡Aleeex! ¡¿Dónde está mi diario?!- poniendo una cara como si lo quisiera matar.
Mi hermano al verme salió corriendo hacía su habitación con mi cuadernito en la mano. Casi no pude abrir la puerta pero lo conseguí y le quité el diario de las manos. Me dieron muchas ganas de pegarle por lo sucedido, pero no lo hice.
En el colegio, estaba en la fila y me enteré de una cosa muy triste para mí:
-¿¡Os habéis enterado de que Alberto se va a marchar a Madrid y que no volverá?!-dijo Clara a todo el mundo-yo, por mi parte lloraba por dentro.
Al ver a Alberto le dije si era verdad o mentira, lo malo es que era verdad y aquel beso me lo plantó por sino me volvía a ver. Lloraba en sus brazos, mientras él me acariciaba el pelo suavemente.
En clase, mientras hacía un examen mis lágrimas caían por mi mejilla llegando a mi examen. Entregué el examen casi chorreando. La profesora se enfadó, me hizo salir al pasillo, Alberto hizo una tontería aposta  y también lo sacó al pasillo.
-Lila, mañana me voy, y hoy te quería llevar a un sitio que no te podrías imaginar, es mágico.-le miré y le hice una sonrisa de afirmación.
-A las 16:30 en la tienda de chuches ;)-en ese momento sonó la sirena y yo no me alegré, porque quería estar con él más.
Llegó la hora de lo mágico, me vendó los ojos y me llevó hasta un lugar que nunca había visto.
Era un antiguo acuario que aun estaba en funcionamiento, era de su tío.
Estaba oscuro, había peces, el agua fluía y había una canción que me encantaba, era muy romántico.
Allí, en medio de una sala repleta de peces muy bonitos había un mantel, una cesta y una botella de agua. ¡Era un picnic!
-Ooh… esto es muy bonito, snif…snif…-en ese momento una lágrima caía por mi mejilla.
Nos sentamos, merendamos y nos tumbamos para ver aquel paisaje.
Mientras él se preparaba para darme algo y yo esperaba a que él me hiciera algo.
Me dio un papel, en el que ponía:
Lila, quiero que me recuerdes
Quiero que me beses
Esta va a ser la última vez
Espero que este beso sea de calidez
No quiero que estés triste
Quiero que te lo tomes como un chiste
Así que date la vuelta
La tristeza déjala suelta
Dame un gran beso
Y no te quedes con el peso.
Al darme la vuelta nos besamos mucho tiempo, nuestros labios no se querían separar, el amor los unió. Al acabar nos dimos un abrazo y nos fuimos a casa.
Me dijo que se marchaba a las 8 de la mañana, así que me armé de valor y le hice una pancarta que decía:
”Te quiero y nunca te olvidaré”
Me llevó mucho tiempo hacerla, pero mereció la pena ya que mi único amor se marchaba para siempre. Acabé a las 22:59, me fui a la cama para poder ir pronto a su casa.
Sonó el despertador, me vestí lo más rápido que pude y fui a  la despedida. Al ver que salía de su casa, corrí hacia él y le di un beso para despedirme.
-Cuando arranques, mira hacia atrás-le susurré al oído con esperanza de que lo hiciera.
Se subió al coche, al arrancar miró y yo saqué la pancarta llorando. Veía como mi único amor se alejaba… no volvería…
Tal vez eso era una señal de que puedo volver a enamorarme, o de que tengo tan mala suerte para el amor.
Quizá la fortuna me vuelva a sonreír.


Escrito por María Montero Brumos de muy pequeñica :)

lunes, 21 de noviembre de 2011

Capítulo 12


Quítame los zapatos y tíralos, me quedaré descalza
Después de aquello que hice las olas cambiarán.
Los castillos de arena que hicimos...mmm... parecen inestables ahora.
Pero las olas se irán pronto.
Por fin me he dado cuenta de mis sentimientos
Mirándome a los ojos podrás tocarme el corazón
y mis sentimientos por ti nunca cambiaran... estoy segura...
Baby I love you more every day and night
Si seguimos cogidos de la mano...siento que podremos ir a cualquier parte...
cogidos de la mano....quiero hacerte compañía...
Di adiós a mí
¿Vale?...
Lo siento...”



Una lágrima negra, manchada por el maquillaje que no fue quitado ayer, se desliza por la mejilla de ella, Estela la limpió gentilmente. Cuando Dani duerme, parece más pequeña. “Será porqué está con los ojos cerrados” pensó Estela.
Tenía razón, los ojos verdes de Dani, los que tanto amaba Nico, engañaban a la gente con su edad. Dani era una chica muy madura y eso se podía ver reflejado en sus ojos.
Ojos verdes que transmiten tranquilidad, la clase de ojos que todo hombre amaría.
Cuando Estela conoció a Dani, casi no se podía creer que tuviera 14 años.
Era una chica con la que se podía tener cualquier tipo de conversación y te la sabía mantener, al principio estuvo algo celosa de ella porque los chicos dejaron de estar pendientes de ella.
Pero pronto se dio cuenta que era inevitable querer estar cerca de ella. Era la clase de persona que no sabía que tenía cosas buenas, ignoraba su belleza, esa tez blanca, casi de porcelana, como solía decir Mario.

Pero a pesar de los ojos maduros de Dani, Estela supo desde que la vio que era una persona bastante débil en el amor. Por eso, aunque al principio John estuviese tonteando con Dani, Estela pasó de ello, porque en los ojos de Dani y en sus expresiones, se mostraba que nunca había amado de verdad... Desde hace unos días, Estela ha observado que en sus ojos hay una pequeña lucecita que brilla, esos ojos de enamorada, los conocía perfectamente.

La primera vez que la vio, fue especial, pero para contar esa historia tengo que contar otra de por medio, así que lo dejamos para otra vez.



Dani estaba despierta desde hace rato, sentía la mano de Estela sobre su frente. El tacto de su mano, el simple calor que desprendía, la hizo calmarse un poco.
Quería llorar y no sabía porque, ya había llorado bastante antes. Ahora estaba confundida, ni siquiera sabía si estaba enfadada con él por enfadarse o si lo amaba cada día más por ser como es.
Lo que estaba claro es que Nico ya no estaba tan enfadado.

Notó como Estela le movió el brazo, intentando desperterla...No, se equivocó, era John.
-Hola enana,¿cómo te encuentras?
-Mejor...-dijo intentando parecer lo más enferma que pudo.
-Anda, tomate esto y duermete-le dijo acercandole un vaso con lo que parecía un Frenadol. La cara de Dani se transformó de una cara somnolienta a una cara de pánico. NO podía ser, odiaba tomar esos dichosos sobres, no los soportaba, además no quería que ellos se le rieran o se burlaran de ella, o peor aún que le llamaran infantil.
-¿Qué pasa?-para su desgracia, John <<al igual que cualquiera>> se dio cuenta por se expresión de que algo estaba mal.
-Nada-Dani intentó con todas sus fuerzas inventarse una escusa lo bastante buena en ese momento, pero no se le ocurrió...
-Bueno, tomate esto y vamos a comer algo, Nico ha ido a comprar pan.
-Eh... Pan, claro... -rió falsamente.Se le ocurrió que debía de distraerle-Eh, John...¿Dónde está...em...la..eh...Estela?
-Está en la cocina haciendo no se el qué ¿Dani, seguro que está todo bien?
-Sí...
Le acercó el vaso, urgiéndola a que se lo tomara. Dani tomó el vaso, lleno con el sobre mal disuelto.
-Yo me lo tomo, ya puedes irte John-intentó esta vez.
-No, tengo que llevar el vaso a la cocina. Tómate eso venga.
-¡Jhon!-la voz que le salvó de hacer como que se le caía el vaso a la cama y arruinar las sábanas blancas de Nico llamaba desde la cocina.
-Tómatelo, ahora vuelvo-y él se fue, con una sonrisita sospechosa en la cara.
Dani suspiró y aunque le pareció un acto muy infantil tiró el contenido del vaso a la maceta con una planta casi seca que había en la esquina de la habitación.
<<A lo mejor le cura también>> Carcajeó en su mente, su propio chiste la había hecho gracia. Cayó en la cuenta de que se encontraba mucho mejor.
Que rara era, dos días de sueño y ya estaba casi bien, eso suponía tener que enfrentar las cosas con Nico un poco antes. Si estuviera enferma sabía bien que Nico evitaría aparecer delante suyo para evitar confortamientos.

Tenía que pensar en algo,¿qué hacía la gente normal cuando se peleaban?
No tenía ni idea.
Algo le distrajo de sus pensamientos. Seguramente Estela hubiera roto un huevo. Fue corriendo a la cocina preocupada por que hubiera sido algo más.



En la cocina no había nada, mejor dicho nadie, dio un paso al frente y oyó como cerraban la puerta detrás de ella.
Gruñó algo que solo ella pudo entender. Al parecer había entendido lo que estaba pasando. Esperó paciente en la silla hasta que se aburrió y decidió recoger el huevo que habían tirado.
Y así la encontró Nico cuando abrieron la puerta para meterle dentro a empujones. Desde fuera podía escuchar las fuertes carcajadas de Estela y John.
Dani se llevó tal sorpresa que se cayó de espaldas. Sin apenas darse cuenta cómo estaba en brazos de Nico.
Sorprendida y sin saber qué decir solo pudo soltar a trompicones:
-¡¿Cómo has hecho eso?!
Nico se rió, verle reírse hizo que ella también quisiera hacerlo y sin darse cuenta estaban los dos riéndose como estúpidos en una cocina
Dani pataleó para que la soltara, y Nico le hizo caso, la dejó en el suelo, justo donde se encontrada el huevo que Estela tiró.

Nico soltó carcajadas bien fuertes y Dani no paraba de pegarle en el hombro riéndose también.
Encima de la mesa de la cocina con los pies descalzos, húmedos y pegajosos se encontraba haciendo algo que no todo el mundo le resultaba normal.

Mezclando ketchup y más cosas del mismo color que Nico le pasaba a la vez que se comunicaban mediante miradas y de vez en cuando soltaban carcajadas que ninguno de los dos comprendía.
Dani entendió que iban a tenderles algo así como una emboscada. Vio como Nico cogía el bol con todo eso que parecía sangre un poco espesa y su vista se transformó en una cortina de rojo. Pegó un chillido tan fuerte que sintió como que la garganta se le descomponía.
Nico la levantó por la cintura sin dejarle tocar el suelo y le dijo al oído:
-Siento que tengas que ser tú la que haga el trabajo sucio-rió de forma cariñosa- Cuando abran la puerta yo te lanzaré a John o a Estela y tú tienes que agarrarte bien fuerte, sino la hemos cagado.
Tras eso le echó un poco más de ketchup por toda la camisa y esperó en posición de combate.
Al fin se oyeron pasos y la puerta se abrió sonoramente.
Dani estaba casi apunto de llorar, no sabía si de la risa o del miedo de estromparse contra el suelo. Debía tener claro abrazar a la primera persona que entrara.
<<Recuerda Dani, ¡ABRAZAR!>>
Y eso hizo, en cuanto se sintió en el aire y dejó de sentir las manos grandes de él en la cintura se aventuró a algo que podía significar un buen golpe.

Algo la abrazó. Muy fuerte. Tanto que no podía respirar. Oyó un “Puajj...” que no coincidía con la voz de Estela ni John. Seguía agarrada fuertemente a su cuello y la otra persona la abrazaba tan fuerte que no podía moverse para ver quien era.
Oyó las estrepitosas risas de Estela y John cuando lentamente abrió los ojos.
<<Oh no>>




miércoles, 16 de noviembre de 2011

Amor Amargo Dulce venganza

Podría morir en tus brazos
Ahogada en la soledad
Cariño nunca me dejes
Nunca,nunca de amar


Y si nuestro amor perdura,
Ámame en la eternidad
Como yo te he dicho antes
("Si quieres morir conmigo y...")
Ámame en la eternidad


Entenderé si estás triste
Sé que no quieres morirte,
realmente quieres vivir más.
Tú mi única felicidad


Gotitas de agua caen,
caen,caen sobre mí.
Lágrimas parecerían
Si no fueran carmesí


Porque tú la amas a ella
Y yo siempre te amé a ti
Aún siento haberte dado
Eso que bien yo te dí


Amarte siempre te he amado
Al contrario que tu a mi
La desgracia te ha llegado
¡Sufre en silencio por mí!


Porque tú la amas a ella
Y yo siempre te amé a ti
Porque tú la amas a ella
Ámame ahora a mí


Autora: Lili

sábado, 29 de octubre de 2011

Bueno, queridos lectores del Mundo de Lili, el capítulo 11 ha sido el capítulo final de la historia de Estela y John, como os habréis dado cuenta os hablo sobre cómo se conocieron ^^
Estos días estoy enferma y no tengo ánimo para escribir, así que... solo puedo pedir disculpas si os he decepcionado...Espero que me podáis entender y sigáis leyendo mis capítulos y disfrutéis de ellos tanto como yo al escribirlos...
Bueno, vuelvo a lo de antes... os he dicho que este grupo de capítulos que iban aparte de la historia normal os mostraban cómo se conocieron Estela y John, pues bien, hasta aquí llega la historia de cómo se conocieron, porque como os habréis dado cuenta él se marcha sin siquiera decirle su nombre a ella...
La verdad es que ha habido gente que me ha pedido que continúe la historia, que querían saber como se volvieron a encontrar y como llegó Estela a trabajar como camarera en el Juice'Smile, así que os escribo esto para informaros de que si hay alguien de vosotros que deseé también la continuación de esta historia, que me lo ponga en un comentario ^^
Pues eso es todo queridos lectores, como siempre, gracias por leer mi blog y espero que disfruteis ^^


Ahh!! Otra cosa!
Los que se meten habitualmente en el blog habrán visto que he subido varias entradas que no son de la historia, que van aparte, pues os tengo que decir que con el avance de la historia, os daréis cuenta de que esas entradas sí que tienen algo que ver con algunos de los personajes o simplemente menciono cosas sobre ellas ^^
Bueno ahora sí que está todo ^^

Un Beso,
Lili

viernes, 28 de octubre de 2011

Segundo amor

Sientes creer haber olvidado tu antiguo amor y haberte enamorado de otra persona. Las noches en las que no podías dormir porque pensamientos de él te lo impedían. vuelven, esas noches en las que aunque sepas que son las dos de la mañana y que mañana tienes que ir al instituto, te gusta fantasear con él, con sus ojos, con su voz....
Parece que en esta ocasión vas a tener suerte y que a lo mejor él, con el tiempo, podría llegar a quererte por igual...
Cuando te roba un beso sientes que tu corazón ha parado y tienes ganas de saltarle encima de la emoción, pero intentas actuar normal y solo dices un :" Esto no me lo esperaba..."
Tus amigas insisten en que hacéis buena pareja, pero tu lo niegas delante de él, no quieres que  él sepa que lo amas, en realidad deseas que sea él quien dé el primer paso.
Llegas a casa y no puedes quitarte el sabor de sus labios en los tuyos, vas corriendo a por el teléfono, de esto se tiene que enterar tu mejor amiga, ella siempre te entiende y comprende. Se lo cuentas todo sin dejar detalle y ella te dice que te lances, que está segura que él también te ama, que si no se lo dices tú, se lo dirá ella...
Y te vas a la cama, lleva de esperanzas y sin saber como actuar mañana cuando lo veas, ahora está claro, estás enamorada. Has podido olvidarte de un amor horrible y no correspondido que te llevó 3 años olvidar, tu primer amor... Piensas que ahora las cosas serán más fáciles ya que has aprendido muchas cosas que tú primer amor te ha enseñado, y te duermes con la imagen de vosotros besándoos en tu mente...
Algo te despierta, es tu móvil, parece que está vibrando, lo coges y lees el mensaje que tu mejor amiga te ha enviado, una estúpida idea se te cruza por la mente, piensas que a lo mejor en el mensaje pondrá algo como: " ¡¡Le hemos preguntado si le gustas y ha dicho que sí, que te quiere y quiere salir contigo!!"
Medio adormecida, lees sin ponerte las gafas: "Estoy con él y me ha dicho que me quiere a mí, lo siento, le voy a decir que sí. Lo siento"
Como estás medio adormecida piensas que es un sueño, que estás soñando y te vuelves a dormir sin darte cuenta...
Te levantas y te pones tu ropa más especial y rizas tu pelo, como a él le gusta...
El teléfono suena, lo coges y oyes la voz de tu mejor amiga apagada, le preguntas qué pasa, pero solo te dice: " Lo siento, lo siento... ¿Has leído mi mensaje?"
Cuelgas sin darte cuenta, ahora mismo estás en otra dimensión, dos lágrimas se resbalan por tus mejillas y coges el móvil y te aseguras de que el mensaje esté allí...Tiras el móvil y te pones a llorar como si te hubieran partido en dos, y en realidad así es, te han partido por dentro, tu corazón está roto...
Ahora entiendes el significado de la frase "Si no se lo dices tú, se lo digo yo..."

sábado, 8 de octubre de 2011

Esta noche, me he dado cuenta de algo...No importa cuánto queramos que una persona sepa que de verdad la amamos, tus sentimientos nunca le llegarán por completo, por eso, los humanos utilizamos las caricias y los besos...
Yo, que soy una persona de mente simple, pensé que si te decía muchas veces que te quería, lo comprenderías... y en el fondo de mi corazón deseaba que de alguna manera pudieras, con el tiempo, aprender a devolverme esos sentimientos que te intentaba demostrar....

Sí, soy una mujer que necesita a alguien a su lado siempre, del tipo que ama llamar la atención, de las que lloran facilmente y son egoístas en ocasiones, por eso, no creo que haya un hombre en este mundo que pueda amarme de verdad por siempre...
Como mi hermana dice, cuando una pareja pasa demasiado tiempo junta, el amor "pasional" se va perdiendo poco a poco, estoy empezando a considerar su forma de ver las cosas...

En realidad, siempre me dolió pensar que te estaba engañando, que en realidad no era la buena persona que tú creías querer, en realidad solo era una mujer que anhelaba ser amada, egoísta en ocasiones y que dependía mucho de ti, que te necesitaba a su lado no importa qué...Sé que tuviste que cumplir bastantes de mis caprichos, en realidad, pienso que esa fue una de las razones por las que te fuiste...
Amaba hacer el amor en tu cuarto, la luz de la luna entraba por la amplia ventana que siempre se podía ver perfectamente a falta de cortinas...
El verano de mi decimooctavo cumpleaños, cambié mi marca de cigarrillos por los de Seven Stars Cherry, solo porque a ti te encantaba el aroma de cereza.
La primera vez que me besaste, me susurraste al oído palabras bonitas por las que yo ingenuamente me dejé atrapar...
Si miro al pasado, puedo decir que siempre me enamoré de hombres bastante diferentes de ti, mi primer amor, un hombre casado, puedo jurar que realmente amé a ese hombre, con todo mi corazón, tanto que cuando me dejó sentí que de verdad había perdido parte de  mi alma...
Los hombres de los que siempre me enamoraba eran personas que me trataban bien, de hecho, creo que tú también lo hiciste, pero en tus ojos no vi esa intención de llevarme a la cama, creo que caí por eso...

Siempre te di todo de mí, porque realmente te amé...
Al principio, estaba completamente segura de que tú solo estarías jugando conmigo, de que solo me llamabas para una noche, nunca quise hacerte creer que era una chica fácil, pero no me pude resistir a ninguna de tus llamadas...
 Después de un tiempo, me acostumbré a tus cambios de humor, a tus idas y vueltas sin avisar, me acostumbré a ti, pero también me di cuenta de que no eras tú el que me utilizaba ya...Era yo la que te llamaba siempree que necesitaba un abrazo, que unos brazos fuertes y cálidos me rodearan durante un momento y así pudieran calmar mi dolor...
Sí, soy una mujer frívola, hipocrita, pero pudimos conectar, porque tú también lo eras.
 La primera vez que acudí a ti en busca de un abrazo, en busca de cariño, me enamoré de tu esencia, que era una mezcla de cereza y tabaco.
Comencé a decirte que te amaba todos los días, a todas horas, siempre que te veía, siempre que parecías cansado de mí... No se si las simples palabras "te amo" afectasen mucho a una persona como tú, pero estoy segura que de tanto oírlas al final solo eran palabras. Puedo asegurar que la primera vez que me lo dijiste, que me dijiste "te amo" mi corazón dió un vuelco.
Ahora he aprendido, que las cosas importantes, las que de verdad importan, o con las que quieras dejar una impresión en otra persona, no deben ser dichas muchas veces, pero ahora ya no estás aquí a mi lado así que no puedo decírtelo...

Recuerdo la escena donde en la pequeña bañera de tu apartamento, estabamos tomando un baño los dos, recuerdo jugar con las burbujas y soplar para que te llegasen volando... O cuando tumbados en la cama, intentamos hipnotizarnos el uno al otro con mi collar de plata, recuerdo que después nos reímos hasta caer agotados por intentar hacer algo en lo que ninguno de los dos cría...
Esos recuerdos que para ti ya no signifiquen nada, yo nunca los olvidaré...Gracias por hacerme pasar tan bellos momentos ^^

jueves, 6 de octubre de 2011

:)

Cuando miro hacia atrás, ese lejano pasado, donde aún estábamos juntos.
En él, podíamos ver siempre un futuro brillante y el cielo completamente azul nos rodeaba...
En él, la yo que ahora tiene miedo era pura alegría, en él, tu siempre estabas a mi lado...
Cuando miro hacia atrás, a ese lejano pasado, puedo recordar como íbamos siempre cogidos de la mano... Cuando miro hacia atrás, no puedo evitar que mis mejillas se humedezcan, ¡porque dejé ir tu mano! ¿Por qué quisiste soltarme?
Deseo tanto tu felicidad, que mi egoísmo me está matando. Si tú la amas a ella, ¿por qué me hiciste creer que era yo a la que amabas, tanto que podríamos ir juntos a donde fuera?
Hey, oye,...¿Lo recuerdas?Ese día en el que te pregunté si estarías dispuesto a morir conmigo...Recuerdo que evitaste responder y me besaste...Yo, aquella ingenua yo, creyó que ese beso era un sí...
¡Ya no quiero más de esto! Siempre me gritabas cuando nos peleábamos...Yo, la yo que felizmente pensaba que siempre estarías conmigo, creyó que esas palabras nunca eran de verdad...
¿Por qué a ella y no a mi? Hay preguntas que no tienen respuestas, entonces ¿por qué me duele tanto al pensarlo?
Gracias, gracias, muchas gracias...
Ahora, gracias a ti soy mucho más fuerte y puedo soportar ver como la besas en esos lugares dónde pusiste tus labios en mí también...
Aunque se me está haciendo insoportable fingir que tu amor por otra no me está matando...


Capítulo 11 :)

Todo el mundo sabe lo que quiere decir, la frase Me duele el corazón” Todos lo hemos sentido alguna vez, ese dolor que en realidad no es dolor, que es como si te apretaran en corazón y éste se encogiera.
Muchas veces nos duele el corazón no solo por la tristeza, sino también por cosas como reproches o comentarios que nos hacen sentir débiles o indefensos.

La voz de ese chico que no conocía cantando una de sus canciones preferidas hizo que el corazón de Estela se encogiera un poco, sentía que ese era del tipo de chicos que ella no podía conseguir. No es que ella fuera una chica fea o con poco éxito con los chicos, todo lo contrario, pero en ese momento se sintió como si él estuviera a años luz de ella, perdido en su propio mundo con la música. Cuando cantaba emanaba una luz propia que era única, Estela imaginó cómo se vería su espalda con unas alas, que como la canción decía, pudiese llevarlos a los dos a la Luna.
El cielo estaba aclarando, cuando se dieron cuenta, ya eran más de las seis de la mañana. La madre de Estela, que la esperaba para tomar café debía de estar de los nervios. Sabía que el tiempo que tanto habría querido prolongar pidiéndole que cantase más y más canciones que a ella le encantaban, había acabado. Miró su móvil, tenía 6 llamadas perdidas de su madre y un mensaje.
-Parece que te tienes que ir...-dijo asomando la cabeza para poder ver su móvil- Que pena, pero me lo he pasado genial.
-Sí, mi madre debe estar echando fuego, literalmente.-el chico guardó su guitarra y se rió.
-Ha sido un placer poder cantar para ti está noche, Estela.-ella notó como sus mejillas se encendían cuando él le cogió las manos, sentía que su corazón cada vez hacía más ruido, demostrando así su nerviosismo.
-El placer ha sido el escucharte-dijo con una voz más cálida de lo que esperaba-Muchas gracias, me has alegrado el día.
-Ay... ¿Sabes qué?
-¿Qué?
-Eres un bombón.-Estela, que estaba de espaldas a él en ese momento se giró ante aquel comentario, pero no pudo replicar porque los labios de él sellaron los suyos en un beso más largo de lo que ella podía imaginar. Quiso separarse de él, pero una vez que él enredó las manos en su pelo, sintió que se perdía.
-¿Qué ha sido eso?-preguntó una vez creyó que sus cuerdas vocales pudieran producir sonido y no dejaran ver que estaba super confundida.
-Eso ha sido un beso de despedida-le guiñó un ojo-En América se los dan todo el tiempo...
-No estamos en américa, no puedes andar besando a las personas solo como un saludo”
-Así que eso es lo que te molesta, eh... Que solo haya sido un beso sin significado...-le sonrió de manera pícara. Una vez más, Estela sintió dolor en su corazón, que se encogía poco a poco. En parte ese chico había acertado. Quizá lo que quería era que le pidiese el teléfono y quedasen algún día, como hacían los demás chicos.-Si quieres, estoy dispuesto a besarte otra vez...
-Eres un chulo...Justo cuando pensaba que mi opinión de ti podría cambiar...
-Adios Estela-le dijo mientras se agachaba para, esta vez, plantarle un beso en cada mejilla-Ha sido genial esta noche contigo...
-Adios...-le dijo ella.



Y te fuiste, me quedé mirando desde lejos como tu espalda se volvía cada vez más pequeña alrededor de tanta niebla...te fuiste...
El ultimo beso tenía un olor a tabaco amargo y triste...mañana esta hora,¿dónde estarás, en quien pensarás?”



domingo, 2 de octubre de 2011

Cenicienta

He pensado...En Cenicienta, en su zapato y en su principe.
Todas las niñas de pequeñas o mayores han deseado ser como ella y en parte la han envidiado...
Me he dado cuenta de que el príncipe pudo encontrar a Cenicienta, entre todas esas chicas, que en realidad no eran malas personas como el cuento nos dice, en realidad ellas solo querían poder ser como Cenicienta y poder encontrar a su príncipe; la pudo encontrar porque Cenicienta perdió su zapato de cristal.
Si el zapato de cristal de Cenicienta era del tamaño perfecto,¿por qué se le cayó mientras corría?
Debe haber una explicación, solo se me ocurre una...
Cenicienta debió dejar caer su zapato para atraer la atención de su príncipe.
Descubrimos así que Cenicienta también era algo egoísta, se enamoró del príncipe y para atraerle la atención dejó caer su zapato...
Entonces digo yo, ¿qué hay de malo en ser egoísta en el amor? Como todo el mundo sabe, en el amor y en la guerra todo vale, pero si suena tan fácil, porqué tiene que ser tan complicado?
Supongo que es porque no importa cuánto lleguemos a sufrir, el simple hecho de amar a alguien hace que el dolor valga la pena.
Yo, que soy una de las personas que siempre pensó que en la vida tienes que mantenerte fuerte para no dejarte llevar por la corriente, desde que te conocí, desde que apareciste en mi vida me he dado cuenta de que quizá no sea tan malo dejarse llevar por la corriente, siempre que te lleve hacia delante...
¿Y sabes qué más?
La gente dice que se da cuenta del valor verdadero de una persona cuando la pierde, pero yo no creo que sea así del todo, pienso que las personas se dan cuenta de lo importante que es esa persona cuendo vuelven a encontrarse con ella...
¿Será que yo también puedo ser algo egoísta y pensar que tengo quizá algo de esperanza en volver a verte?
Pero estoy segura de que si ahora te volviera a ver, lloraría como una niña que ha perdido su peluche...
En realidad eso soy, una niña que hecha de menos su peluche...Esa niña que siempre consiguió levantarse porque sabía que tú le estabas mirando...gracias por todo, por hacerme madurar, por decirme siempre "El Mañana vendra si no perdemos la esperanza...."
Pero los días lluviosos aún hacen....
Que mis mejillas se pongan humedas de lágrimas,
incluso ahora.
Me he dado cuenta ahora, de que no era lo suficiente madura para perdonar una traición, y por eso, perdí...
Y una vez más, me escapé de esa interminable obscuridad... Llamé tu nombre una vez más, mientras la suave música del amanecer me despertó...

domingo, 25 de septiembre de 2011

capítulo 10

 

Este capítulo lo dedico a Ariana,porque me lo a escrito todo ella.
 



Cuando ya estuvo más o menos vestida,salió de la habitación y se asombró bastante al ver lo enorme que era esa casa,bueno,más bien dicho esa mansión.Dani se preguntó si Nico era rico.Siempre había pensado que sus modales y apariencia eran de un joven de la alta sociedad,pero nunca se le ocurrió pensar que su amigo viviera con su madre en una casa tan grande.
-Sí,yo también puse esa cara al venir por primera vez.
-Jhon,¿por qué nadie me había dicho que Nico era rico?-dijo ella con voz asombrada-esto es flipante.
-Ya,bueno,creo que su padre era rico y le dio esta casa cuando se separó de su madre,bueno,no estoy seguro,Nico nunca habla de su familia.
-Ah…Sus padres también se separaron…¿Su padre era americano?
-¿Cómo sabes eso?-preguntó Jhon extra
ñado-¿Quién te lo ha dicho?
-Tú.Estabas borracho después del concierto,supongo que no te acuerdas.Deberías dejar de beber,Jhon...
-¿Enserio?Quizá debería dejar de beber,además aún no está permitido,me queda un año y medio.
-Ya,ya,claro...Vamos a desayunar.¿Dónde está Estela?
-Vamos.En la habitación,aún no se ha despertado.
-¿Quién no se ha despertado?-Estela los interrumpió desde la puerta de la habitación-¡Joder qué casa!Cada vez que vengo...
-Ya...te entendemos-dijeron ellos al unísono.Estela vino y les dio dos besos a cada uno.Jhon la cogió por la cintura y la besó,ella no hizo ademán de molestarse.
Dani se fue buscando el baño.Sabía,desde que Jhon la llevó a la pared,que allí molestaba.
“Tú eres la que no entiende nada,Dani” Esas palabras aún estaban merondeando su mente.
“Nico,¿por qué te has enfadado tanto?” Le gustaría poder preguntarle eso,pero seguramente él le dijera otra vez que era tonta.No quería que ahora  Nico la tomara por fresca,o peor aún,que llegase a pensar que tenía novio.
Estaba enfadada,pero no sólo porque Nico estaba enfadado,estaba enfadada con ella misma.

Cuando salió del baño se perdió al intentar volver.Llegó a un pasillo muy largo con muchas habitaciones.Entró en cada una de ellas,eran todas habitaciones de invitados o bibliotecas,pero entre éstas hubo una que le llamó mucho la atención.Nico tenía en su casa un piano blanco igual al que vio en el Juice’Smile la primera vez.
La primera vez que vio a Nico...Nunca lo olvidará,los nervios de esa noche y la alteración de haber conocido a gente joven.Cuando lo vio,le encantó,le llamó mucho la atención;como uno de esos vestidos antiguos de princesas,que en realidad,todas hemos querido probarnos alguna vez.
Pocas veces había oído cantar a Nico como lo hizo la primera vez en el Juice’S con ella.
El segundo día que habían quedado,Nico consiguió tiempo a solas con ella.Fueron al escenario del Juice’S .Después de demostrarle que podía tocar un poco todos los instrumentos que había allí,cogió el micrófono.Le pareció un micrófono hermoso,de esos de estudio,ella siempre había querido probar uno,pero él lo trataba como si no fuera  nada.Observó también que al micrófono había atado el pañuelo que le había quitado de la cabeza antes e hizo un lazo que colgaba alrededor y daba un aspecto como si lo estuviera abrazando.
-No te enamores de mí-le dijo mientras enchufaba el micrófono .
“Demasiado tarde”.
La luz lila típica del Juice’S hacía contraste con el azul de sus ojos que le miraban de manera provocativa cantando una de sus canciones pícaras en inglés.

Recordó por qué le gustaba tanto Nico,las miradas pícaras que le dedicaba al principio,ella no creía que fueran por nada en especial además de quererle tomar un poco el pelo,pero luego descubrió que con cada canción su mirada y expresión cambiaba.
Había encontrado a una persona muy diferente a ella,una persona que tenía algo que verdaderamente amaba,lo que Dani había estado buscando por tanto tiempo y nunca había conseguido que le gustara más de dos meses.

Recordó también la cantidad de instrumentos que intentó tocar en quinto cuando encontró una de las canciones de los Black Cats,chicos no mucho mayores que ella,que podían componer y cantar canciones que hacían que su cabeza diera vueltas.Sus letras siempre hablaban de cosas que ella entendía perfectamente.En ese tiempo pensó que quizá,sólo quizá había alguien que la entendía y se sentía como ella.



Intentó tocar alguna pieza en ese piano,no sabía mucho en realidad,pero le gustaba aunque no se le diera bien.
Una de las canciones que se sabía más o menos bien era la de When You´re Gone de Avril Lavigne.
Le pareció que alguien la observaba y se giró,pero no había nadie.Notó como dos lágrimas resbalaban por sus mejillas,otra vez descendiendo por su cuello.
“Nico...” pensó.
Estaba tocando,bien tocada la canción que ella estaba intentando.Su piano sonaba algo diferente,él hacía que todo fuera diferente,más hermoso.
Tuvo la sensación de que las teclas que pulsaba producían sonidos angelicales y la voz de Nico, que poco a poco fue subiendo su tono,era la voz de un ángel.
Notó que el cansancio y el frío la invadian otra vez,probablemente tuviera fiebre.Apoyó la cabeza contra el piano y cerró los ojos dejándose llevar por la música.


*****
(Misma casa,mismo tiempo.)




-Jhon,espera,quieto-le dijo intentando sacar las manos del chico de su camiseta.
-¿Por qué?-le dijo sin mirar a la cara.Estela notó como una de las manos del chico se infiltraba en sus pantalones y la otra iba a desabrocharle el sujetador.Dejó escapar un gemido,maldijo.-Vaya…Eso ha sonado como si estuvieras disfrutando esto,pero sí,quizá tienes razón…¿Deberíamos parar Estela?
-Cállata-estiró de su camiseta y lo atrajo más hacia ella.Sus labios se dieron la bienvenida con una sonrisa y se besaron,se besaron hasta que Estela tuvo la sensación de que se iba a derretir entre sus brazos.Jhon la besó en el cuello y fue dejando pequeñas marcas de que era suya.
Bajó hasta su pecho y volvió a besarla.Se quitó la camiseta e iba a quitársela a ella,pero Estela lo paró.
-Jhon,no podemos aquí.Siempre me ha hecho ilusión hacerlo en un ascensor,pero en las escaleras no…Vamos a la habitación,o al ascensor-le dijo ella con una mirada pícara.
-Estela,¿no estarás pensando en dejarme con el calentón, verdad?-le dijo Jhon abrazándola-¿Es por Dani?
-Sí…-contestó ella poniéndole la camiseta-me siento mal porque se ha ido,además está malita.
-Vamos a buscarla,lo más seguro es que se haya perdido en esta…super casa.
-Ains…¡Cómo te quiero!-se abalanzó sobre él y le dio un beso sonoro.
-Estela…¿Estás segura de que no quieres que vayamos al ascensor?-le dijo con mirada pícara-Nico no se ha ido de casa,probablemente esté en el piso de arriba tocando.Además si son ellos,seguro que lo arreglan.
-Vamos a buscar a Dani,Jhon-le dijo y se fue estirando de la camiseta de él para arrastrarlo.Jhon la miró de arriba abajo,el pijama que llevaba puesto enseñaba mucho,además Estela estaba preciosa con su pelo rubio cayéndole por la espalda.Hizo que ella soltara su camiseta,tomó impulso y la subió a su hombro como a un saco de patatas.Ella le había dejado con un calentón,pues él iba a molestarla un rato.
-¡Ay!¡Qué me caigo!- Jhon hizo como que perdía estabilidad mientras Estela no paraba de gritar.
-¡Jhon suéltame!¡Nos vamos a caer,no seas tonto!
-No te voy a soltar hasta que me digas dónde vamos a ir cuando te suelte-le dijo Jhon andando ya tranquilamente.
-Vamos a ir al piso de arriba a…-Estela pensó un momento y decidió no seguirle el juego-¡Buscar a Dani!
-¿Cómo?-a Jhon le encantaba la risa de Estela,era feliz solo con verla feliz-¡Vaya!,con que así están las cosas…Quizá deberiamos aplicar una dósis de…¡Cosquillas!
-Jhon,no tengo cosquillas,así que suéltame y vamos a buscar a Dani-le dijo Estela mientras se aguantaba la risa.Jhon no dijo nada y la soltó,ella le cogió la mano y siguió andando.
Siguieron andando un rato sin decir nada.A Jhon se le ocurrió otra cosa que podía hacer para recuperar la antención de su novia.Hizo que resbalaba y estiró a Estela con él.
-¡Ay!¡Jhon no estires de mí cuando caigas anda!-dijo ella frotándose el codo.
-¡Tú aún as caído bien encima mío pero…Ay!
-¿Qué pasa? ¿Estás bien?-preguntó preocupada.
-¡Me duele!...¡Ay!
-¿El qué? ¿Dónde?
-El ojo,¡Ay!-Jhon se tapó la cara con una mano y Estela se acercó.
-Haber…Déjame verlo,si te tapas no puedo verlo-ella se acercó más a él,buscando algo que le hubiera provocando dolor en sus grandes ojo miel.Jhon aprovechó y cuando estuvo en buena posició y la besó.Estela recibió ese beso de buena gana,pero después de 5 minutos se intentó separar de él,pero Jhon le agarró las manos y cambió de posición con ella,de manera que ahora él estaba encima.Estela le intentó girar la cara,pero no pudo,los besos de Jhon eran como las pipas,una vez que empiezas,no acabas hasta terminar el paquete.Jhon notó que Estela se relajó un poco y le soltó las manos.Ella enredó sus dedos en su pelo mientras él recorría su cuerpo con las manos.
-¿Dónde vamos a ir, Estela?
-No sé,a buscar a Dani-bromeó ella.
-Beeep.Respuesta incorrecta.Segundo intento.
-¿A la cocina?-intentó ella entre beso y beso.
-Beeep.Respuesta incorrecta.Último intento.
-¿Al ascensor?-susurró ella.
-¿Dónde? No te he oído.
-Sí que me has oído.
-No,señorita el tiempo se le está acabando-dijo él quitando las manos de su espalda-Dese prisa.
-¡Al ascensor!¡Vamos a ir al ascensor!
-Aa…¡Acierto!-la besó otra vez.
-¡Chicos,calláros ya! Y no lo hagáis en el ascensor,íros a una habitación por favor.-Nico les interrumpió con Dani en brazos.
-¿Qué le pasa a Dani?-preguntó Estela bajándose la camiseta que Jhon le había subido.
-Está con fiebre,no está desmayada,sólo dormida…Menos mal que tiene el sueño profundo,que vosotros podríais haber levantado a muertos con los ¨gritos¨ de Estela.
-¡Joder tío,me has cortado el rollo!-le dijo Jhon de mala gana.
-¡Fastídiate!-le contestó Nico.
-Jhon,vamos,no te enfades-le dijo Estela mientras le ayudaba a ponerse de pie.-Nico,vamos a dejar a Dani en la cama y nos cuentas por qué llevas ese humor encima.




Nota de Lili:
Mis queridos lectores desconocidos, tengo que informaros de que mi ordenador está estropeado y que alomejor tardo algo en escribir, también, estoy observando que las visitas están bajando un montón...no se que hacer, a la gente que se mete mucho en el blog, os pido porfavor que me recomendeis... ya se que escribo porque me gusta, pero al principio eran mucho más altas... bueno, os quiero mucho y gracias por leer y comentar y por darle a los botoncitos ^^ jiji

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Capítulo 9

“I guess you are thinking of me now
And you know that I'm thinking of you
Baby, please, love me one more time.
'Cause you know that you're the only one.
And I say

Ooh believe me
'cause you're the one.
And I say
Ooh believe me
'cause you're the one.

Aaa aaa”
-¿Por qué estás aquí?-se atrevió a preguntar.
-Porque he venido a pedirte fuego-Estela notaba la vo del chico forzada, cansada más bien dicho, aunque distante de todo. Estaba sumido en sus pensamientos. Estela y cualquiera se podrían dar cuenta de que el chico no estaba allí; sin embargo ella sabía perfectamente que se encontraba a su lado, más que nada porque notaba como su aliento rozando su cuello le erizaba el vello de la nuca bajo la manta de pelo rubio rizado.
-¿Y qué hacías a las 4 de la mañana por la calle?-preguntó ella haciendole salir de sus pensamientos.
-Venía de un concierto-le contestó algo indiferente.Estela se dio cuenta que no la miraba cuando le hablaba.
-¿Ha habido un concierto aquí? Que raro, no me había enterado...
-Sí, en un local cerca de aquí-el chico seguía sin mirarla. Casi mecanicamente sacó un cigarro de su paquete en el que ponía L&M  y de dentro de su chaqueta sacó un collar de plata que tenía una Luna de adorno. Estela se sorprendió al ver que al doblarla por la mitad sacó una llama de un azul  llamativo.
-Con que no llevabas  mechero, vaya...juraría que lo que acabo de ver era uno-le dijo mientras se alejaba de él y se quitaba la bufanda que le había atado al cuello.
-Em... Bueno, sí, pero si no hubiera venido a hablar contigo te hubieras quedado sin bufanda...Y claro, sin conocerme a mí.
-Fíjate tú que pérdida...
-Tienes razón, aún no se puede decir que nos conozcamos, no sé tu nombre...
-No lo sabes ni te importa-le cortó ella.
-Claro que me importa, si no,  no habría venido a hablar con una chica tan guapa como tú.
-Esta calle está oscura, ¿cómo sabes que soy guapa?
-Eres rubia, las rubias están buenas...
-Vete a la mierda- se levantó para irse pero el chico se lo impidió cogiéndole  la mano-Suéltame.
-Oye, mira, en realidad tienes suerte...Yo también estoy bueno.
-Que estás bueno, já...
-Si no estuviera bueno, las tía sno vendrían así a mi, ¿no crees?
-Podría ser porque eres rico...-Estela recordó la guitarra- O porque tocas la guitarra, a las tías les flipan los músicos.
-No soy rico. Alomejor es por la música...¿A ti también te gusta?-el chico estiró de su mano, aún agarrada, para que se sentara otra vez.
-Podría ser...Quien sabe. Toca algo-el chico sacó su guitarra que por su forma Estela supo que era española.
-Vale, hecho, ¿alguna petición, señorita?
-Fly me to the moon, por favor.
-¿Alguna dedicación o algo que quieras que diga en especial?
-La entrada de los Black Cats.
-No se admite.
-¿Por qué?-Estela hizo pucheros.Le empezaba a gustar un poco ese grupo, sus letras eran geniales, además las entradas que hacía el bajista eran preciosas, conseguía accelerar su corazón.
-Odio ese grupo. No tengo ganas de discutir contigo otra vez, así que haré la entrada a mi manera.

Tomó otra calada del cigarro y se lo dio a ella. El cigarro del chico tenía un aroma dulce, le encantaba.
Bebió un poco de agua de la botella que se escondía en la funda. La miró una vez más, Estela dedujo por esa mirada que debía tener ojos bonitos, brillaban hasta en la oscuridad.
-Bueno, queridos oyentes...vamos a empezar-raspó las cuerdas de su guitarra-Somos The Cat’sToy y este va a ser nuestro segundo concierto esta noche. Se lo deben a esta chica de aquí, tan guapa ella. Pues bueno, em... Voy a dedicar la canción a esta chica, que se llama...
-Estela-completó ella.
-Bonito nombre. Que se llama Estela, porque me ha dado fuego y porque no me ha dejado sentirme solo esta noche tan triste. Digo noche triste, porque no se pueden ver las estrellas. Mis queridos oyentes, espero que disfrutéis esta canción sobre la Luna, porque en realidad, si no hubiera Luna, no habría quien nos guiara en la oscuridad, por eso yo amo la Luna.También, que sepais que hay gente, personas, que rezan a la Luna, yo lo he hecho aveces, rezar a la Luna por mi sueño, por estar con esa persona que todos tenemos, ya sabeis,  nuestra persona especial. Porque Todos tenemos una persona especial. Esa persona especial que nos puede sacar una sonrisa siempre, esa persona especial que nos accelera el corazón.
Esa persona especial que con solo darnos la mano nos hace felices, esa por cual podrías llorar una noche entera y más, esa por cual te tirarías a una fuente si ella lo hiciera contigo, esa persona que siempre está ahi o no... Una persona especial es la que hace que nos pongamos tristes por una tontería o nos pongamos como locos por un roce pensando: "¿Y si lo ha hecho a posta?¿Y si siente lo mismo?"
Esa persona especial que tienes miedo de perder cuando aún no la tienes, esa persona especial que sabiendo que quiere a otra persona no puedes sacartela de la cabeza, esa que te ha gustado por tanto o tan poco tiempo,pero que te gusta, que te vuelve loco.
Todos tenemos una persona especial, ESA persona especial que guardas en tu corazón y que en realidad, te gustaría que te llevase a la Luna.
Fly me to the moon
 Let me sing among those stars
 Let me see what spring is like
 On jupiter and mars
 In other words, hold my hand
 In other words, baby kiss me
Fill my heart with song
Let me sing for ever more
 You are all I long for
 All I worship and adore
 In other words, please be true
 In other words, I love you